SANCHO RAMÍREZ Y LA BANDERA DE ARAGÓN

El 9 de marzo de 1071 Sancho Ramírez cambió la liturgia hispana o mozárabe por la liturgia romana en la Iglesia aragonesa.

Desde el siglo VIII los cristianos que vivían en Al-Andalus, llamados mozárabes, habían estado aislados de la Iglesia de Roma y tenían una serie de rituales y ceremoniales distintos a los de la Iglesia de Roma. Cuando esos territorios fueron reconquistados por el recién nacido condado de Aragón, los cristianos que vivían allí siguieron con sus ceremoniales mozárabes hasta que en 1071 Sancho Ramírez implantó, no sin resistencia, el ritual romano en Aragón. Este hecho no es casual, sino que es un acto más de acercamiento del rey aragonés al Papado. En relación con este tema os recomendamos la novela de Luis Zueco, El Castillo, en la que se relata la época del cambio de liturgia en Aragón y muestra la oposición que hubo en algunos sectores.

A principios del siglo XI Aragón era un condado perteneciente al rey navarro Sancho Garcés III el Mayor. A su muerte, este repartió todos sus territorios entre sus hijos, por lo que Ramiro I heredó el condado de Aragón. Se ha considerado a este Ramiro I como el primer rey aragonés. Sin embargo, él nunca se nombró sí mismo como rey, siendo reconocido como regulo y apareciendo en los documentos como “Ramiro, hijo del rey Sancho”. Para ser rey en la época había que ser descendiente de un monarca y ser reconocido por el papa como tal. A Ramiro I le faltaba el reconocimiento del Papado. Es por eso, que su hijo Sancho Ramírez, protagonista de este artículo, inició una política de acercamiento al papa Alejandro II.

El reinado de Sancho Ramírez comenzó con un hecho militar que iba a producir que llegasen a Aragón multitud de caballeros de Europa, sobre todo francos, ya que se proclamó el carácter de cruzada por el papa Alejandro II para la toma de Barbastro, siendo un precedente que se adelantó en casi treinta años a las Cruzadas de Tierra Santa que tenían como objetivo recuperar para los cristianos los Santos Lugares, principalmente Jerusalén. Era el comienzo de una bonita amistad entre ambos Estados y fue tan sólo la primera alianza entre el rey de Aragón y el Papado. En el año 1068 Sancho Ramírez viajó a Roma, donde declaró a Aragón vasallo de Vaticano, pagando un importante tributo al Papado que le valió el título de rey. El dinero lo había obtenido previamente en las guerras contra los musulmanes. De hecho, algunos creen que el color amarillo y rojo de la bandera de Aragón se debe a que estos eran los colores del Vaticano y que se adoptaron después de este viaje. Cambiar la liturgia mozárabe por la liturgia romana no fue más que el colofón a sus políticas.

 

Santiago Navascués Alcay

Lcdo. en Historia por la Univ. de Zaragoza

 

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