JUAN DE PABLO BONET

Supuesto retrato de Juan Pablo Bonet
Supuesto retrato de Juan de Pablo Bonet

El 5 de enero del año 1573 nació en Castellar Juan de Pablo Bonet. Fue un gran erudito, pues tenía amplios conocimientos de historia, sociología, filosofía, literatura, gramática, lenguas clásicas, francés e italiano. Pero sobre todo destacó por ser un excelente pedagogo y el primer “logopeda” de la historia.

Su nacimiento en el Castellar fue anecdótico, ya que antes de cumplir un año de edad su familia se marchó a vivir a Torres de Berellen –Zaragoza-, localidad vecina de Castellar. Al morir su madre en el año 1580, se trasladó a Madrid, donde vivió la mayor parte de su vida.

Entre 1604 y 1607 estuvo en África, trabajando como secretario del marqués de Ardales, capitán general de Orán –Argelia-. Al regresar a Madrid en el año 1607, se convirtió en secretario del condestable de Castilla Juan Fernández de Velasco, a quien acompañó en varias ocasiones a Italia. Como secretario del condestable se encargó, entre otras cosas, de la educación de su hijo sordomudo, algo que le marcó profundamente. Su experiencia como secretario de tan notables casas le catapultó para, acabar siendo consejero del rey Felipe IV –Felipe III de Aragón- y secretario del Consejo Supremo de Aragón.

En 1626 fue investido con el hábito de la Orden de Santiago. Ser miembro de la Orden era todo un honor y una de las máximas aspiraciones de los hombres del siglo XVII, pues había que demostrar no sólo que eras cristiano viejo, sino que también lo eran tus ancestros; y que tus ingresos no procedían del trabajo con tus manos. Algunos miembros ilustres de la Orden en la época fueron el pintor Velázquez y el escritor Quevedo. Por último, ese mismo año fue elegido en las cortes de Barbastro y Calatayud como presidente del Brazo de los caballeros, hijosdalgo e infanzones, participando de esta manera en la política del momento.

A pesar de todos estos cargos y honores, por lo que es reconocido y ha pasado a la historia, es por su labor como logopeda. Los años en los que se ocupó de la educación del hijo sordomudo del condestable de Castilla fueron su mejor escuela. En esos años aprendió cómo enseñar a leer, hablar y escribir a los sordomudos y compartió esos conocimientos con el mundo, escribiendo Reduction de las letras y Arte para enseñar á ablar los mudos. Se trata del primer tratado del mundo moderno sobre fonética y fue traducido a las principales lenguas del momento. Es un manual de cómo enseñar cualquier lengua a personas sordas, sordomudas y oyentes también. Contiene el primer alfabeto de signos para sordomudos de la historia. Y por último, por si fueran pocas contribuciones a la historia de la logopedia y pedagogía, las ideas que aparecen en este libro son tan novedosas y avanzadas que se adelantaron a su tiempo, muestra de ello es que llega a pronunciarse contra el deletreo en la enseñanza de la lengua, porque considera que ralentiza y dificulta el aprendizaje de la lectura, algo que queda manifiesto en el capítulo X de su libro, donde dice:

“De la razón por qué los niños tardan tanto en aprender a leer, y pruébase ser la causa que lo dificulta la nominación de las letras con que los enseñan”

Santiago Navascués Alcay

Lcdo. en Historia por la Univ. de Zaragoza