FELIPE V CONQUISTA ZARAGOZA

El 25 de mayo de 1707 y en mitad de la Guerra de Sucesión Española, las tropas de Felipe V de Borbón –Felipe IV de Aragón-, tomaron Zaragoza al bando austracista del archiduque Carlos de Austria. Al comienzo de la guerra, los territorios de la Corona de Aragón habían jurado lealtad al Borbón, pero diferentes actuaciones de la nueva corte fueron provocando un gran malestar en amplios sectores del Reino de Aragón, del Principado de Cataluña, el Reino de Valencia, etc. En el caso de Aragón son los llamados “agravios”. Ya venía de lejos el sentimiento de que Aragón era constantemente excluido de la Monarquía Hispánica, teniendo poco peso en la toma de decisiones y siendo la mayoría de los altos cargos miembros de la nobleza castellana, llegando muy pocos aragoneses a las altas esferas. El continuo ninguneo desde Castilla venía calando profundamente en el sentimiento aragonés, lo que ayudó a que en mitad de la guerra Aragón pasara a apoyar al bando austracista.

Felipe V de España
Felipe IV de Aragón, obra de Jean Ranc (ca. 1723).

Otro de los agravios era el nombramiento de castellanos como virreyes de Aragón, algo que siempre había creado gran malestar por considerarlos foráneos y poco conocedores de la idiosincrasia aragonesa. Felipe V no fue menos, y en 1705 nombró virrey al conde de San Esteban de Gormaz, otro castellano. También se veía con muy malos ojos  que desde el comienzo de su reinado, el nuevo monarca otorgara importantes cargos en la corte a consejeros franceses que le habían acompañado desde Versalles, temiéndose que la Monarquía Hispánica pasara a ser un títere de la política del Rey Sol, Luis XIV.

Entre octubre y diciembre de 1705, una gran ofensiva de los aliados austracistas logra tomar Cataluña y Valencia para su causa, lo que provocó el nerviosismo dentro de los sectores aragoneses que preferían a Carlos como rey. De hecho se produce algún motín en Zaragoza con la muerte de soldados franceses. Algunas zonas de Aragón como Calatayud, Daroca o Teruel eran afectas a los Austrias en un momento en el que el Reino de Aragón se convirtió en frente de guerra y zona de paso de las tropas francesas que llegan desde Madrid y desde Francia para atacar Cataluña y Valencia. Ante esta situación, comienzan a ser habituales los desordenes provocados por los militares franceses contra la población civil, aumentando hasta un punto crítico el descontento.

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Archiduque Carlos de Austria, obra de Martin Van Meytens.

En la primavera de 1706 fracasa la ofensiva de Felipe V sobre Cataluña y, poco después, una ofensiva del archiduque Carlos desde Portugal logra tomar Madrid. Precisamente, la llegada de la noticia de la toma de Madrid por los austracistas provoca que ese mismo 29 de junio de 1706 se proclame por primera vez en Zaragoza al archiduque como Carlos III de España. Prácticamente todo el Reino de Aragón pasa entonces al bando austracista salvo localidades fronterizas con Francia o Castilla como Jaca, Borja, Tarazona, y otras como Caspe o Fraga. Lo cierto es que, ante el avance de las tropas austríacas en 1706, Aragón no ofreció resistencia armada, fenómeno que tampoco puede aducirse como prueba de rebeldía contra Felipe V, ya que el Reino de Aragón se encontraba sin defensas organizadas. Prácticamente la resistencia al archiduque se consideraba imposible.

Comienza así el primer gobierno de Carlos de Austria sobre Aragón, prometiendo el respeto a los fueros, el gran caballo de batalla del bando austracista frente a los franceses. Al contrario de lo que habían hecho hasta entonces los mandos borbónicos, el archiduque Carlos procuró mantener regimientos de tropas por el territorio para defenderlo e incluso logra tomar algunas plazas que se mantenían fieles a Felipe V como Borja, Tauste o Mallén. Pero el dominio del archiduque sobre el Reino de Aragón no llegó a un año. El 25 de abril de 1707 se produce la Batalla de Almansa –Albacete-, en la que el ejército hispanofrancés derrotó al austríaco, provocando el derrumbe del frente, la ocupación del Reino de Valencia y el abandono, por considerarlo indefendible, del Reino de Aragón, replegándose hacia Cataluña –. El 25 de mayo, Zaragoza es tomada por las tropas borbónicas, entrando al día siguiente Felipe V en la ciudad. No sería esta la última vez durante la Guerra de Sucesión en la que Zaragoza fuera la protagonista. Pero de eso os hablaremos otro día.

Sergio Martínez Gil

Lcdo. en Historia por la Univ. de Zaragoza

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