MIGUEL FLETA: EL COLOSO DE LA ÓPERA

El 1 de diciembre de 1897 nació en Albalate de Cinca –Huesca- Miguel Burro Fleta, más conocido por su nombre artístico, Miguel Fleta. Fue el último de una numerosísima prole de catorce hijos. Desde muy joven mostró su pasión por el canto y las cualidades innatas que para ello poseía, y comenzó a cantar jotas en la rondalla de Albalate, aprendiendo de la mano de su mismo padre y de Lázaro Uriol. En 1917 destacó en un concurso de jotas celebrado en Villanueva de Gállego, y si no lo había hecho ya, decidió que su vocación sería dedicarse al canto profesional.

m-_fletaMarchó entonces a Barcelona para proseguir con su formación en el Conservatorio Isabel II y más tarde con la profesora belga Louise Pierrick, con la que finalmente acabó casándose. Su voz excepcional  cubría desde el barítono hasta el tenor y estaba dotada de un prodigioso “aire”. Ya en 1919 llega a Milán, donde empezó a preparar su gran debut, que se produjo ese mismo año en la ciudad de Trieste –Italia- con la ópera “Francesca da Rimini”, del compositor Ricardo Zandonai.

Desde ese momento, Fleta comienza una meteórica carrera musical que le llevó a ser considerado, todavía hoy en día, como uno de los mayores tenores de la historia de la ópera mundial. En 1922 actuó por primera vez en el Teatro Real de Madrid, y al año siguiente debutó en el prestigioso Metropolitan Opera House de Nueva York. A partir de entonces realizó durante veinte años numerosas giras que le llevaron por toda Europa, parte de América e incluso hasta China y Japón. Uno de los grandes hitos de su carrera fue participar, como lo había querido el compositor Giacomo Puccini, en el estreno de la gran ópera Turandot en la Scala de Milán. Fleta interpretó uno de los papeles principales, el de Calaf, cantando por primera vez la famosa y maravillosa aria “Nessun dorma”, que personalmente a mi me pone siempre los pelos de punta.

Se cuenta que una vez alguien le preguntó al gran tenor Enrico Caruso si él se consideraba a sí mismo como el mejor en el mundo de la ópera. Pero el italiano contestó: “No, mientras exista el admirable y gran tenor español Miguel Fleta”. Sin embargo, una faringitis aguda que sufrió en 1927 precipitó su declive. Le afectó a su voz y, aunque la recuperó con el tiempo, nunca fue la misma de sus mejores años. A pesar de todo siguió haciendo giras, como las que realizó por países asiáticos y por América del Sur.

En 1935 conoció personalmente al líder de Falange José Antonio Primo de Rivera, que tardó poco en convencerle de los ideales del movimiento nacionalsindicalista fascista. Ya en julio de 1936 se afilió a Falange y comenzó a colaborar activamente en el bando golpista contra el Gobierno de la Segunda República. Al poco de comenzar la Guerra Civil, se trasladó a A Coruña, desde donde colaboró en labores de propaganda, llegando a cantar una versión de “el Cara al sol”. Sin embargo, los vaivenes ideológicos de Fleta fueron constantes a lo largo de su vida, pues también se han conservado versiones suyas del “Himno de Riego”, asociado a la República Española. Incluso participó en el entierro de Miguel de Unamuno, filósofo y rector de la Universidad de Salamanca, que aunque en un principio apoyó el Golpe de Estado, poco después lo rechazó de forma pública ante la plana mayor de Falange. Fue en A Coruña donde finalmente murió en 1938 a consecuencia de una euremia.

Sergio Martínez Gil

Lcdo. en Historia por la Univ. de Zaragoza

Anuncios
A %d blogueros les gusta esto: