EL ENIGMA DE LA BATALLA DE PIEDRA-PISADA

El 25 de diciembre del año 1084 las tropas cristianas de Sancho Ramírez perdieron la batalla de Piedra-Pisada ante el ejército musulmán. Gracias al trabajo de Antonio Ubieto Arteta, que fue catedrático en historia medieval de las universidades de Valencia y Zaragoza, sabemos exactamente el año en que ocurrieron los hechos, el emplazamiento en que tuvo lugar la batalla y el resultado final de la misma.

Los historiadores cuando hablamos de historia a la ciudadanía, acostumbramos a explicar únicamente el resultado final de las investigaciones. No nos habituamos a explicar a la gente de la calle el proceso que nos lleva a afirmar nuestras conclusiones. Esto hace que el público pueda pensar que somos especuladores, que nos inventamos las cosas y que nuestros oyentes no distingan nuestro discurso del que se imagina lo que ocurrió. Nosotros no imaginamos ni especulamos, sino que interpretamos, y la diferencia entre la especulación y la interpretación radica en que la segunda, aunque no tenga la verdad absoluta, está sustentada en multitud de pruebas y datos, y por lo tanto, es mucho más fidedigna. Por todo ello, me ha parecido oportuno desvelar, de la manera más divulgativa posible y haciendo uso de su brillante artículo La Batalla de Piedra-Pisada, cómo el formidable Antonio Ubieto consiguió arrojar luz sobre el aura de misterio que envolvía a dicha batalla.

La batalla tan sólo quedó atestiguada por el texto aragonés y latino de la Crónica de San Juan de la Peña, que dice así: «en el año de nuestro Senyor MLXXXIII ….. fizo batalla en Piedra-pissada con los moros el dia de nadal» «et preliatus fuit [Sancho Ramírez] apud Petram Pisadam cum mauris, die nativitatis anno MLXXXIIII Domini». El texto es idéntico en la versión aragonesa y latina, salvo por un pequeño detalle, que en la versión aragonesa se sitúa la batalla el día de la Natividad del año 1083 del Señor y en la latina el día de la Natividad del año 1084 del Señor. Por consiguiente, sólo con esta fuente no podemos saber si la batalla ocurrió en el año 1083 o en el año 1084; tampoco podemos saber el lugar en que se desarrolló la batalla, porque actualmente no hay ningún accidente geográfico o localidad aragonesa que se llame Piedra-Pisada; y por último, desconoceríamos si Sancho Ramírez venció o perdió la batalla porque el texto no lo especifica. Sólo se informa que luchó contra los moros en un lugar que entonces se llamaba Piedra-Pisada el día de Navidad del año 1083 o 1084.

Recomiendo a mis queridos lectores que mientras continúan leyendo, ojeen el mapa de la comarca de Ribagorza que aparece en este enlace: “mapa”.

Tradicionalmente, la historiografía suponía que el emplazamiento de Piedra-Pisada correspondería a la actual Piedratajada, un lugar cercano a Ayerbe. Sin embargo, es insostenible que la palabra “pisada” con el paso de los siglos acabara transformándose en “tajada”, por lo que Ubieto rechazó esta ubicación. Es mucho más plausible que Piedra Pisada evolucionara en Piedra Pesada, Piedra Pisa, Piedra Piza o Piedra Pesa.

Unos pocos años después del enfrentamiento, un documento nos habla de que Pedro I de Aragón y Pamplona ordenó que la iglesia de Santa María de Alquézar recibiera las décimas de Naval, Suelves, “Petra Pisata”, Salinas de Hoz, Alachestro, Celias, Costean, Castillazuelo, Pozán de Vero, Adahuesca, Abiego, Azlor… En este escrito se nombra a las localidades de este a oeste, por lo que “Petra Pisata” estaría en los alrededores de Naval, Suelves y Salinas de Hoz.

En otro documento falsificado en el siglo XII o principios del XIII aparece una lista de las iglesias que pertenecían a Santa María de Alquézar. Es una enumeración parecida a la anterior pero en lugar de aparecer “Petra Pisata”, aparece nombrada “Petra Piza”. Más aun, un documento de Sancho Ramírez, que al parecer fue retocado en el siglo XIII, nos habla del castillo de Naval y de las aldeas que estaban en su término: “Figarola, Torretella, Pisa, Lassosa”.

Al quedar documentado que la batalla se desarrolló en las inmediaciones de Naval y que “Petra Pisata” acabó derivando en Piza o Pisa, precisar el lugar exacto de la batalla, según Ubieto, es fácil. En el Diccionario geográfico-estadístico-histórico de España y sus posesiones de Ultramar de Pascual Madoz del siglo XIX, se sitúa el “Coto Redondo de Pisa” sobre el camino que unía Naval con la localidad de El Grado. Por consiguiente, la batalla ocurrió entre estos dos municipios.

Además, tiene sentido histórico que la batalla se desarrollara en esos parajes. El avance cristiano hacia el sur, por estos lares, se hizo siguiendo dos viejos caminos de época romana. Por un lado, estaba el camino que seguía el curso del río Ésera, a través de Graus y Estada, hasta llegar a Monzón. El otro camino, a través de Abizanda, Naval y Salinas de la Hoz, enlazaba Boltaña con Barbastro. Estos dos caminos quedan incomunicados por el río Cinca que pasa por en medio, sin otra posibilidad de comunicación que la llevada a cabo entre Naval y Graus, por medio de El Grado.

Con esto queda explicado cómo sabemos el emplazamiento de la batalla. Queda por dilucidar cómo sabemos el resultado de la contienda y qué ocurrió en 1084. La experiencia nos dice que en esos años no se hablaba de las batallas que se perdían, así que si en la Crónica de San Juan de la Peña no se nos dice quién ganó el enfrentamiento, hay que suponer que Sancho Ramírez perdió la batalla.

Parece ser, según las fuentes, que los cristianos conquistaron Naval en el año 1084. Pero Naval, que era vital para la defensa de Barbastro, fue recuperada por los musulmanes y hubo que esperar hasta el año 1095 para que fuera ocupada de nuevo y definitivamente por el Reino de Aragón. En palabras de Ubieto: «El orden lógico de los hechos nos inclina a colocar la batalla de Piedra Pisada en el año 1084. Así, tras la conquista de Naval en ese año, que suponía un gran peligro para Barbastro, la batalla de Pisa podía responder a la reacción musulmana para recobrar la posición perdida. Sabemos que poco después de haber tomado los cristianos Naval (1084) lo volvieron a perder: es ilógico pensar que ganaron primeramente la batalla de Pisa cuando vemos que Naval se pierde seguidamente y la reconquista se paraliza. Por otro lado, tampoco podemos pensar que después de perder la batalla conquistasen Naval. Además que para poder luchar en los campos de Pisa era preciso dominar antes el camino que les condujera hasta allí. En consecuencia, la batalla de Pisa se libró el día 25 de Diciembre de 1084» y la perdieron las tropas de Sancho. Por si fueran pocos datos, Sancho Ramírez en el año 1085 confió a su hijo Pedro I Sobrarbe y Ribagorza a título de rey, bajo su suprema autoridad. ¿Fue este nombramiento consecuencia de la derrota sufrida en la batalla de Piedra Pisada en el año 1084?

 

BIBLIOGRAFÍA

  • Ubieto Arteta, A.; “La batalla de Piedra-Pisada” en Revista de Ciencias Sociales del Instituto de Estudios Altoaragoneses, vol. 11, 1952, pp. 253-256.

 

Santiago Navascués Alcay

Lcdo. en Historia por la Univ. de Zaragoza